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miércoles, 14 de agosto de 2013

~Capítulo 39

CAPÍTULO  14:"Un día extraño"
*Al día siguiente. 6:30 AM*
-¡LAURA! ¿Todavía estas así? - gritó Claudia entrando en la habitación.
-¡Joder! Tú y las formas de despertar - gritó Kevin a modo de respuesta.
-Déjame. Vamos Laura.
-¿Tengo que ir? Es que anoche...
-Sí, os lo pasasteis muy bien. Lo sé... Y sí, tienes que ir. Además, tú y yo tenemos que hablar. Por cierto, me alegro de que lo hayáis arreglado - dijo con una sonrisa.
-¿Hablar? ¿De qué?
-De cosas de chicas. Anda vamos. Laura... hoy vas a parecer una puerta de tanto maquillaje que te vas a tener que poner - dijo Claudia entre risas al ver las ojeras de su amiga. Laura se levantó corriendo y se miró en el espejo que había en la habitación.
-¡Mierda!
-Culpable... - dijo Kevin mientras levantaba la mano.
-No me digas... - dijo Claudia con sarcasmo.
-Puf... - suspiró Laura - Bueno, me doy una ducha rápida y me preparo.
Laura salió de su habitación y se fue a la suya para coger ropa limpia.
-A este no le despiertas ¿no? Chiquita cara... - dijo señalando a Néstor.
-Es que está tan mono dormidito...
-En fin... - Laura se agachó hasta el oído de su primo: - ¡NÉSTOR!
-¡JODER! La madre que te... - gritó Néstor sobresaltado. Laura y Claudia rieron.
-Buenos días primito - dijo Laura dándole un beso en la mejilla a Néstor.
-¿Qué tienen de buenos que tu prima te despierte gritando en el oído?
-Para ti no sé, pero para mí todo... - dijo Laura sin dejar de reír. Laura cogió ropa limpia, pero Néstor la interrumpió:
-Espera. Yo me ducho primero, que tú tardas mucho - Laura le enseñó la lengua.
*Diez minutos después*
-Ya te puedes duchar Laura - dijo Néstor saliendo del baño secándose el pelo con una toalla.
-Vale. Me voy al otro baño, me gusta más.
Laura cogió la ropa que había dejado en la cama y fue hasta el otro baño. Se quitó la ropa que llevaba puesta y cuando fue a meterse en la bañera, se llevó una sorpresa.
-¡Kevin! Joder, tú y los sustos... - dijo mirando a Kevin de arriba a abajo, no dejaba de morderse el labio.
-¿Yo? Fuiste tú la que se hizo la dormida y luego me habló como si nada... Pero en fin, ¿te duchas o qué?
-¿Contigo? - preguntó Laura sonrojada, que además se había tapado con una toalla.
-Lo dices como si no te hubiese visto desnuda... Así que deja de taparte, que nadie va a retratarte - dijo cantando esa parte de la canción de Calle 13.
-¿En serio? ¿Atrévete de Calle 13? - preguntó Laura entre risas.
-Sí, bueno... cada vez que quedo con Diego me taladra con esa canción y casi me la sé... Bueno, no me cambies de tema, ¿nos duchamos?
-Sí... supongo... - dijo Laura dejando la toalla en el lavabo. Cogió su móvil y puso su canción favorita "Jóvenes eternamente - Pol 3.14". Con una sonrisa entró en la ducha y los dos chicos comenzaron a cantar el estribillo:
- A mi me gustaría que vivamos para siempre 
Y que seamos jóvenes eternamente 
¿Qué harías si tuvieras todo el tiempo 
Y no importara para nada si es verano o es invierno?
-Te quiero, princesa - le susurró Kevin a Laura en el oído. Tras decir eso, se unieron en un tierno beso.
-Yo también te quiero. No es por cortar el rollo, pero voy a llegar tarde al instituto, y no creo que al profesor me admita la escusa de que me estaba duchando con mi novio...
-Dile que... estábamos cantando.
-Claro, esa es mejor escusa... cerebro de cactus azul.
-Bueno, ¿me dejas llevarte entonces?
-Claro, la compañía es lo que importa, según tú ¿no? - dijo Laura con tono de burla.
- Sí, pero... bueno... yo me refería a llevarte en moto...
-¿En moto? Kevin... no creo que sea buena idea... acabas de tener un accidente y...
-Bueno, sí... tienes razón, perdona. Además, si te pasara algo, no me lo perdonaría. Bueno, te acompaño ¿vale?
-Vale - respondió Laura con una sonrisa. Los chicos terminaron de ducharse entre risas, besos y muchos "te quiero". Salieron de la ducha y comenzaron a vestirse. Laura se peinó y se maquilló.
-¿Se me notan mucho las ojeras? - preguntó Laura preocupada después de maquillarse.
-Uff... mucho...
-Joder... ¿de verdad? - preguntó Laura desesperada mirándose en el espejo.
-Que no boba, que es broma - dijo Kevin riendo - No se te nota nada.
-¡Idiota! Me asustaste - dijo Laura mientras le daba un pequeño puñetazo en el brazo a Kevin, aunque sonreía.
-Vamos pequeña, que al final no llegas.
-¡Noooooooo! No me puedo permitir faltar a clase, es lo que más adoro en este mundo. Sobre todo tener Historia a primera - dijo dramatizando, con ironía. Kevin rió.
-Vamos anda - dijo Kevin cogiendo suavemente la mano de Laura.  La chica cogió su mochila, avisaron a Claudia y a Néstor y emprendieron su camino al instituto.
-Bueno, hasta luego chicos - se despidió Kevin en la puerta del instituto - Adiós princesa.
-Adiós. Te quiero - Laura se despidió dándole un beso en los labios.
-Adiós - se despidieron también Claudia y Néstor. Kevin siguió su camino hasta la universidad.
-Laura, allí están los chicos, ¿quieres que vayamos a hablar con ellos? - propuso Claudia.
-Sí, claro. Néstor, tú quédate, esto es entre nosotros.
-Pero... yo "le quité" la novia a Sergio - repuso Néstor haciendo el gesto de comillas con las manos.
-Bueno... haz lo que quieras.
-Hola chicos - dijo Claudia mostrando una sonrisa.
-Hola - Daniel fue el único que contestó, también con una sonrisa, pues era el único al que no le afectaba nada directamente.
-Chicos por favor, no estéis así. Nosotras no elegimos de quién nos enamoramos... - dijo Laura.
-Sí Laura, tienes razón - habló Lucas - Pero tampoco hace falta ser una puta y una zorra y cambiar de novio cada dos días, como alguna que yo me sé. ¿O no recuerdas a Enrique? ¿Y los meses que estuviste conmigo? ¿Y qué me dices de Alejandro, o de Jake?
A Laura se le empañaban los ojos. Ya era el segundo chico que le llamaba puta en menos de veinticuatro horas.
¿Realmente me estoy convirtiendo en una de ellas? ¿En una de esas putas que sólo está con chicos por diversión? Pensaba Laura.
Laura estalló y sus lágrimas caían sin ningún control de sus ojos. Le dio una bofetada a Lucas en la cara y se dio media vuelta. Puso rumbo a un gran árbol que había en el patio del instituto. Se sentó a sus pies, encogió sus rodillas y puso su cara, ahora empapada de lágrimas, sobre ellas.
-¡Laura! - gritó Claudia cuando pudo reaccionar y corrió tras ella.
-¿Pero tú eres idiota, tío? - preguntó con rabia Néstor a Lucas preparando los puños para darle un puñetazo. En ese momento sonó el timbre que indicaba el comienzo de las clases - Salvado por la campana.
-Laura, no le hagas caso, es idiota - le consolaba Claudia.
-¿Pero y si tiene razón?                                                                   
-¿Qué razón ni qué niño muerto? De verdad, no le hagas caso. Anda, vamos a clase.
-Qué asco - protestó Laura.
Los tres chicos fueron a sus respectivas clases.
Joder, creo que en las tres horas de antes del recreo me toca con Lucas. Pensaba Laura. Y efectivamente, le tocaba con él. Perfecto. Lo que me faltaba.
Todos los alumnos andaban por los pasillos del instituto hasta su clase.
Laura entró en la clase de Historia.
-Laura, yo... quería pedirte perdón por lo de antes y... - se disculpó Lucas.
-¿Sabes qué? Vete a la mierda. Según tú, estás enamorado de mí, pero no me lo creo. Cuando me gustabas, saliste con otra chica para "darme celos"; cosa que no funcionó. Y cuando te dejo, me llamas puta y zorra. Lucas, eres un mierda, eso es lo que eres - dijo Laura elevando el tono de voz. Toda la clase la miraba. Las lágrimas comenzaron a resbalar por las mejillas de la chica. Recogió rápidamente sus cosas y salió de la clase con dirección al baño.
¿Por qué el amor tiene que ser un asco? Con lo bonito que parece en los libros y en las películas... Espera, el amor no tiene la culpa. La culpa es de los tíos... o quizás de Disney, por hacerme creer que la vida es de color de rosa y siempre hay un perfecto príncipe azul que te espera para hacerte la princesa más feliz del mundo... pero los príncipes azules, siempre acaban destiñéndose... Pensaba Laura camino al baño, con lágrimas en sus mejillas.
Cuando llegó al baño de chicas, se miró en el espejo: ojos rojos e hinchados, rímel por las mejillas... Cogió su móvil y abrió el Whatsapp; miró la conversación con Kevin y vio su última conexión. Última conexión a las 8:34. Son las 8:42. Se supone que está en clase... ¿pero tendrá en móvil encendido? Bueno, le mando un Whatsapp de todas formas a ver si lo ve. Pensaba Laura indecisa.
Laura: ¿Kevin? ¿Estás ahí? Tengo un problema. [8:43]
Kevin: ¿Qué pasó? ¿Estás bien cariño? [8:52]
Laura: No... por lo que se ve no eres el único que piensa que soy una puta... Quiero irme a casa. [8:54]
Kevin: Primero: sabes que no pienso eso¬¬ segundo: ¿Quién te llamó puta? Ya sé, el mismo que va a recibir una paliza de mi parte. Y tercero: ya voy para allá, buscaré una escusa para fugarme de la universidad. Estoy allí en 15 minutos. Te quiero princesa. [9:01]
Laura: Vale. Te quiero más. [9:02]
Laura guardó su móvil en la mochila, se lavó la cara y salió del baño con cuidado de que no la viera nadie. Se dirigió a la salida del instituto, y pudo salir sin ser vista. Divisó un banco que había justo en frente y se sentó a esperar a Kevin.
*Trece minutos después*
-¿Subes?
-¿Kevin? - preguntó Laura extrañada. Un chico le hablaba subido a una moto.
-No, Pepito Grillo. ¿Subes?
-No, lo siento. Espero al mejor novio del mundo, que me va a venir a buscar, no a Pepito Grillo.
-Sube boba - le dijo Kevin subiendo la visera del casco. Abrió el maletero de la moto y le dio un casco rosa a Laura.
-Kevin... ¿estás seguro de esto? Es decir... tu accidente... ¿estás preparado?
-Sí... bueno... supongo... pero si no quieres, vete caminando al lado mío.
-Mmm... - Laura se puso el casco rosa que le había dado Kevin, se subió a la parte de atrás de la moto y se agarró fuertemente a la cintura de su novio. Kevin se bajó la visera de nuevo, arrancó la moto y emprendió el camino a casa de Laura. La chica cada vez se agarraba más fuerte, lo que hacía que Kevin riera.
-Llegamos - anunció el chico - Esperamos que hayan tenido un buen viaje. La temperatura exterior es de 29ºC. Son las nueve y treinta y cuatro de la mañana. Gracias por confiar en nuestra compañía.
-Idiota... - dijo Laura entre risas. Se bajó de la moto, se quitó el casco y se lo dio a Kevin. Se dio media vuelta para ir hasta la puerta y entrar a su casa, pero Kevin se lo impidió agarrándola del brazo.
-¿No me vas a saludar? - preguntó Kevin, aún en la moto.
-Claro. Hola - dijo Laura. Se volvió a dar la vuelta y sacó las llaves de su mochila.
-¿Y mi beso?
-Mmm... de vacaciones
-Pero si ya empezó el instituto, tus besos no deberían estar de vacaciones.
-Pero es que mis besos son especiales.
-Lo sé, no hace falta que me lo repitas. Pero podrías decirle a tus besos que vinieran cinco segundos ¿verdad? - dijo Kevin acercándose más a Laura.
-Mmm... no sé, no sé.
Laura sonrió y le dio un pequeño beso.
-¿Contento?
-¿Tú?
-Mejor.
-Pues entonces no. Tienes que estar contenta para que yo lo esté.
-Pero es que no puedo. Ahora no - a Laura se le borró la sonrisa, y una mueca triste apareció en su lugar. Abrió la puerta, tiró la mochila al suelo y se tiró al sofá. Se quitó sus tenis y se acostó boca arriba.
Kevin terminó de aparcar la moto, entró y cerró la puerta. Levantó las piernas de Laura y se sentó bajo ellas.
-Princesita... ¿qué paso? - preguntó Kevin preocupado mientras acariciaba suavemente las largas y doradas piernas de Laura. La chica le contó lo que había pasado por la mañana con Lucas - Esto... mira el lado bueno: no soy el único gilipollas de la ciudad - Laura sonrío mínimamente. Kevin hizo que se incorporara, ya que seguía tumbada, para luego hacer que se sentara en su regazo - Sabes que Lucas no tiene razón, igual que yo no la tenía anoche. Laura... no eres una puta, y aunque lo fueras, que no lo eres, tendría que darte igual lo que piense la gente. Me tienes a mí, y yo siempre estaré a tu lado, pase lo que pase, hasta el final.
Laura por fin sonrió y besó a Kevin cariñosamente.
*Ding dong*
-Yo abro - dijo Laura. Le dio un beso cortito en los labios y se levanto para ir hasta la puerta; la abrió y vio que era la última persona a la que esperaba ver.

- Hola mi amor, ¿me echaste de menos? - un chico demasiado familiar para Laura se inclinó y la besó.
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¡Hola, hola, caracolas! ¿Qué tal todo? Por aquí very well :D
Bueno, aquí tenéis el capítulo, esperamos que os super mega hiper extra encante (?) y bueno, creo que nada más.
Muchos muchos muchos besitoos :*

martes, 6 de agosto de 2013

~Capítulo 38

CAPÍTULO 13: "Solos en casa"
"No abráis a desconocidos. Id al instituto. No hagáis cosas de las que os podáis arrepentir. No os quedéis toda la noche despiertos. Haceos la comida..." Esas y muchas cosas más fueron las que repitieron tres millones de veces los padres de Laura justo antes de irse.
Los cuatro chicos comenzaron a ver la película tras despedirse de Ana y Juan.
-Se terminó - dijo Néstor cuando terminó la película.
-¿Ah sí? No me había dado cuenta - dijo Laura irónicamente.
-¿Qué hora es? - preguntó Claudia.
-Las 20:30 - respondió Kevin.
-Pues me voy a duchar, que hace mucho calor, ¿no? - dijo mirando sólo a Kevin. Los chicos pensaron en los dos sentidos, lo que ella quería - Mentes sucias... Bueno, eso. Me voy a duchar.
Laura fue a su cuarto para coger el pijama y ropa interior limpia. Cogió un pijama azul con corazones de pantalón corto y camiseta de asillas y su ropa interior negra con encaje. No sé qué va a pasar esta noche, así que... esto le gustará a Kevin... Pensó Laura con una sonrisa.
Fue al baño y se duchó en algo más de diez minutos. Al terminar cogió una toalla y se secó; se puso la ropa que había cogido antes y sus cholas de andar por casa y se peinó. Seguidamente bajó con sus amigos.
-Chicos, ¿quién va ahora? - preguntó Laura al terminar de bajar las escaleras. Kevin, al ver a Laura con ese pantalón tan corto, esa camiseta que dejaba ver su ombligo y parte de su sujetador, se estremeció e intento relajarse, pero no tuvo mucho éxito.
-Yo voy - dijo Claudia. Le dio un beso cortito en los labios a Néstor y subió las escaleras.
-Voy a beber agua chicos - dijo Néstor. Los chicos asintieron.
Laura se sentó en el sofá junto a Kevin y al oído le susurró entre risas:
-Creo que tu amiguito está contento...
Kevin miró su entrepierna. Se había empalmado.
-¡Mierda! - gritó. Laura no pudo evitar reír. -¿Ves lo que pasa cuando te pones ese tipo de pijamas?
-Mmm... no... no lo veo... tal vez si me pongo más cerca... - dijo Laura a la vez que se sentaba a horcajadas sobre Kevin, lo que hizo que su erección creciera aún más.
-Joder...Laura... no creo que sea ni el momento ni el lugar para... - dijo mientras suavemente la apartaba de él.
-Vale Kevin. Sé sincero. No quieres hacerlo conmigo. Está bien. Ya habrá otro momento para perderla. Quizás otro chico... - dijo con indiferencia. Se levantó para coger el mando de la televisión, pero Kevin la sujetó suavemente por el brazo e hizo que se sentara sobre él como estaban antes. El chico le habló al oído:
-No vuelvas a decir que no quiero hacerlo contigo. Créeme, es lo que más me gustaría hacer ahora, pero tu primo está en la cocina, y mi hermana podría bajar en cualquier momento. Y tampoco vuelvas a decir que quizás otro chico. Además, nada me gustaría más que poder quitarte la virginidad - los dos sonrieron cuando dijo esto último.
Los chicos comenzaron a besarse apasionadamente. En los labios, en el cuello...
-¿Sabes? Arriba hay una cama preciosa - dijo Laura en el oído de Kevin con algún gemido de por medio.
Kevin cogió a Laura en brazos y sin dejar de besarse subieron la escalera. Llegaron hasta la habitación de los padres de Laura, pues era el único lugar con cama de matrimonio. Cerraron la puerta con llave y se tiraron a la cama. Siguieron besándose; esta vez lo besos también tuvieron lugar en el vientre de la chica. Kevin se quitó la camiseta torpemente, y seguidamente se la quitó a Laura, dejando ver así el sujetador que llevaba puesto.
-Uff... aquí el amigo está desesperado - dijo Kevin al ver su enorme erección.
-Pues no le hagamos esperar más - dijo Laura quitándose los pantalones.
Kevin también se quitó los suyos y se tumbó sobre Laura con cuidado de no aplastarla. Continuaron besándose y Kevin le quitó el sujetador a Laura. Ésta se sonrojó un poco, pero se le pasó en seguida al ver que Kevin se quitaba sus bóxers grises. Laura se quitó su tanga negra y Kevin cogió el preservativo que había cogido justo antes de entrar en la habitación para más tarde comenzar a penetrarla. Varios gemidos salieron por parte de ambos.
Kevin  ya estaba un poco acostumbrado, pero al ser la primera vez de Laura, el placer se le mezclaba con un poco de dolor; pero le daba igual.
-Ah... Kevin... - gimió Laura mordiéndose el labio inferior pasados unos minutos.
-Uff... estoy a punto de estallar... - dijo Kevin embistiendo con más fuerza, pero sin hacer daño a Laura.
-Córrete dentro de mí - dijo Laura sin dejar de gemir.
-No me lo repitas dos veces - y segundos después se corrió dentro de Laura, y ésta llegó al orgasmo.
Kevin se tumbó bajó las sábanas junto a Laura, y ninguno podía dejar de sonreír.
-¿De verdad fue tu primera vez? - preguntó Kevin algo incrédulo.
-La primera, pero no la última.
-Parecías toda una experta.
-¿Estás diciendo que parezco una puta? - dijo Laura con una sonrisa en los labios, cosa que Kevin no veía en la oscuridad.
-No, no. Yo nunca... quise decir eso. Es solo que... bueno ya sabes a mi me gustó tanto... que parecía...
-Ya lo sé, tonto. Era una broma.
Kevin rió nervioso.
-No pero ahora en serio, fue lo mejor que he hecho en mi vida.
-No me seas exagerado, anda.
-No soy exagerado, para ser la primera vez, lo hiciste genial.
-Bueno, tú puedes enseñarme a ser mejor, con práctica digo.
-No te me vayas a convertir en una adicta al sexo ¿eh? que después vas y te follas a cualquiera.
-Tranquilo, sólo contigo. Prometido.
-Más te vale.

Mientras, en la cocina Néstor sonreía. En ese momento, Claudia baja con un pijama de los "101 dálmatas".
-¿Qué haces feo con complejo de hipopótamo verde? - ríe Claudia.
-¿En serio? Cada vez estoy más seguro de que tú y mi prima estáis en una secta secreta para acosarme y torturarme. - respondió él ofendido. Luego, añadió: - Bueno, y violarme. - le dedicó una sonrisa a Claudia.
-¡Salido! Yo solo te pregunté qué estabas haciendo. - le reprochó Claudia haciendo pucheros.
-Pero, ¿qué hago de qué?
-Llevas media hora sonriendo como un tonto ahí parado.
-Es sobre mi prima.
-Sabes que las relaciones entre familias están prohibidas, ¿verdad?
Néstor se acerca a Claudia y le da un tierno beso.
-Pues para mí eres como una hermana y te amo con toda mi alma.
-Tonto - respondió la chica, mientras le daba otro beso -Oye... hablando de violaciones... ¿eres un violador?
-Claro, pero todavía no te he violado porque primero he de camuflarme y ganarme tu confianza para luego poder llevarte a la cama a la fuerza.
-¿Sabes? Si sigues así, no creo que haga falta llevarme por la fuerza - respondió Claudia saliendo de la cocina hacia el salón. Néstor no podía creer lo que le acababa de decir Claudia.
Espera,  ¿me acaba de mandar una indirecta diciéndome que quiere acostarse conmigo? No... no puede ser... ¿o sí? Pensaba Néstor aún confuso.
-¡Néstor! ¿te duchas? - le gritó Claudia desde el salón.
-¿Eh? Sí claro, voy.
*De vuelta a la habitación de los padres de Laura*
-Me gusta estar así - comentó Laura
-¿Cómo? ¿Los dos desnudos en una cama y tu mano en mis partes?
-¡No! Primero: ¿Por quién me tomas? ¿Por una salida, sexópata, violadora, puta? Y segundo: no te la estoy tocando.
-Bueno... eso... versión unicornia - respondió Kevin con una sonrisa. Laura no se lo tomó con tanto humor.
-¿Por qué los tíos siempre la tenéis que cagar en los momentos más bonitos? - protestó Laura mientras se levantaba con la intención de vestirse.
-¿No se supone que te gustan los unicornios?
-Déjalo.
Acto seguido, Laura coge su ropa y se va al baño. Allí se ducha, se cambia y sale echa una furia.
-Laura, ¡espera! - le pide Kevin.
Pero Laura no le hace caso, sale de la habitación y se dispone a bajar las escaleras. Pero Kevin, que también se había vestido, se lo impide.
-No me puedo creer que te pongas así por una tontería.
-¿Encima es una tontería? ¿Es que no tienes un poquito de respeto? Fue mi primera vez Kevin. Te pones con gilipolleces y encima sigues. Tú mismo, pero yo no me pienso quedar para oír tonterías de la boca del chico al que amo - grita Laura. Emprende su bajada por las escaleras y sale de la casa dando un portazo.

Néstor y Claudia, que habían escuchado todo, y además habían visto salir a Laura, se miraron preocupados. Observaron que Kevin había subido otra vez tras un largo suspiro, una cara de enfado y un puñetazo a la pared.
-¿Qué crees que ha pasado? - preguntó Néstor.
-Que la han cagado.
-Que lista eres, admiro tu inteligencia. - dice Néstor con ironía.
-Es verdad. Seguro que mi hermano le ha dicho algo. Ya lo arreglarán, se aman tanto que ahora mismo veras a mi hermano salir a por ella.
Néstor sonríe.
-Por cierto, todavía no me has contado por qué sonreías antes.
-Ah, es que Kevin y Laura lo estaban haciendo.
Claudia le miró sorprendida.
-¿¡MI MEJOR AMIGA PIERDE LA VIRGINIDAD CON MI HERMANO Y NO ME LO DICE NINGUNO DE LOS DOS!? Como se nota que es una subnormal con complejo de unicornio volador... y el otro un idiota perdido con complejo de koala... Aunque bien pensado, creo que por eso les quiero tanto...
-Pues para no enterarte mi amor... daban unos gritos que creo que se oyeron en todo el vecindario. ¿Koala?
-A veces le da "vaguititis" al pobre.
-Claro. Eso es muy normaaaaal. - contesta Néstor mientras le da unas palmaditas a Claudia en la cabeza.
-Oye ahora sí que estoy preocupada. Te importa si...
-Vete con tu hermano, buscaré a mi prima. Y después al revés, ¿de acuerdo?
-Vale.
Claudia sube al piso de arriba en busca de su hermano. Pronto lo encontró, estaba en la habitación de Laura. Claudia lo observó durante unos minutos. Más que enfadado parecía triste.
-Kevin, ¿estás bien?
-No. - dijo enfadado.
Claudia se acercó más a él. Kevin estaba tumbado en la cama boca arriba, mirando al techo.
-¿Me cuentas qué pasó?
-No. - contestó el chico, más tranquilo.
-¿Puedo ayudar?
-No. - susurró.
-Kevin. Mírame. - le obligó Claudia.
-No. - contestó apenas con la voz quebrada. Pronto Kevin no aguantó más y las lágrimas cayeron poco a poco de sus ojos.
Claudia suspiró.
-Cuéntame que pasó, anda.
Kevin obedeció y se lo explicó todo a su hermana.
-Entiendo. Kevin, ¿eres gilipollas?
-Sí.
-A ver, prácticamente la llamaste sexópata, puta, violadora, salida, y dices que se enfada por una tontería. Yo no me hubiera puesto así, pero dado que estabais en una situación delicada... pues yo creo que deberías ir a pedirle perdón. De todas maneras, Néstor seguramente vendrá a hablar contigo. Ya sabes, los dos sois tíos y ustedes se entienden.
-Gracias Claudia, eres la mejor hermana que pudiera desear.
-Lo sé.
Kevin sonrió un poco.
-¡Ey! Has sonreído. Soy increíble.
-Bueno, pero es una sonrisa tan pequeña que solo se ve con un microscopio. - aclaró su hermano con total sinceridad.
-Bueno pues yo la veo...
-Creo que no se me dan bien las matemáticas...
-Kevin, eso es biología...
-¿Sabes? Creo que deberías bajar ya, seguro que Laura quiere hablar contigo.
-Bueno, tú cambia de tema, pero mamá te echará la bronca como no saques la carrera. - rió Claudia mientras sale de la habitación.

*Mientras,  en alguna calle de Madrid*
-Joder, ¿dónde se metió la unicornia ésta con cerebro de ornitorrinco rosa? - dijo Néstor en voz alta sin darse cuenta. La gente que pasaba a su lado le miró con cara de "¿Te has tomado las pastillas de la cabeza?".
Néstor siguió caminando por las calles hasta que recordó que a Laura le encantaba una heladería que estaba por allí cerca; así que se dirigió allí.
Cuando llegó, entró y divisó a Laura. Allí estaba, comiéndose un helado de vainilla, con los ojos rojos e hinchados y rímel corrido por sus pómulos y mejillas.
¿Y qué hace una heladería abierta a las doce de la noche? Bah... eso es lo que menos importa ahora.
-Hola. Buscaba a una unicornia voladora con cerebro de ornitorrinco rosa y complejo de lagarto azul, ¿la has visto? - dijo Néstor sentándose en frente de su prima.
-No. Pero he visto a un mapache amarillo con cerebro de cactus y complejo de gota de agua. ¿Te sirve?
-Sí, creo que estamos hablando de la misma persona. Oye, ¿qué pasó con Kevin? Por el ruido todo parecía ir bien - dijo Néstor intentando contener la risa en esta última frase.
-Sí... al principio fue todo bien... hasta que me llamó sexópata, puta, violadora y salida en versión unicornia. Y encima dice que me enfado por tonterías - Laura volvió a estallar y no pudo aguantar las lágrimas.
-Ey, ey, ey. No llores princesa. Nadie en este puto mundo merece tus lágrimas. Venga, vámonos de aquí - le consoló Néstor dándole un fuerte abrazo.
-Pero no he pagado el helado.
-Venga, yo te lo pago.
-Menos mal... no traje dinero...
-¿Ves como tienes cerebro de ornitorrinco rosa? - dijo Néstor sonriendo. Eso hizo que Laura también sonriera mínimamente. - Vamos a casa, anda. Claudia quiere hablar contigo. Por cierto, ¿qué hace una heladería abierta a las doce de la noche?
-¿Lo que pone en el cartel de "Heladería veinticuatro horas", no te da una pista?
-Vale, déjame - contestó Néstor con una risilla.
Y los primos fueron camino a la casa. Néstor intentaba hacer reír a Laura, pero no tuvo mucho éxito.
Pues sí que está enamorada... Joder Kevin... ¿qué mierdas hiciste? Se preguntaba Néstor por el camino.
-¿Abres o qué? - preguntó Laura a Néstor.
-¿Qué? - dijo el chico distraído.
-Que si abres. Llevas tres horas ahí parado delante de la puerta de mi casa.
-Ah, sí. Perdona, estaba pensando - sacó sus llaves del bolsillo y abrió la puerta de la casa.
-Pues ya somos dos.
-¿Y qué pensabas?
-Que creo que quiero demasiado a Kevin.
-¿Y le vas a perdonar?
-Ya veremos.
-¡¡LAURA!! - gritó Claudia desde el salón cuando la vio entrar.
-Hola - respondió Laura con tono antipático.
-Ven, vamos a hablar. Néstor, ¿hablas tú con el gilipollas aquel? - dijo Claudia. Laura suspiró y Néstor asintió, para después subir la escalera hacia el cuarto de Laura. -Ven, siéntate cariño - añadió sentándose en el sillón del salón. Laura obedeció - He estado hablando con Kevin. Ha estado llorando un buen rato... ¿Le vas a perdonar?
-No lo sé Claudia, no lo sé. Le quiero un montón, pero lo que hizo me dolió mucho... me llamó... pff no quiero ni acordarme - dijo Laura a la vez que una lágrima caía de sus ojos y resbalaba por su mejilla.
-Shh. Tranquila, no llores. Todo se va a arreglar - le consoló Claudia a la vez que se acercaba a Laura para abrazarla.
-Laura, ¿podemos hablar? - intervino Kevin, que bajaba de la habitación. Laura se incorporó, ya que tenía la cabeza en las piernas de Claudia y su cuerpo estirado en el sillón; luego se encogió de hombros intentando mostrar indiferencia.
-Bueno, os dejamos hablar - dijo Claudia levantándose y yendo a la cocina con Néstor.
Kevin se sentó junto a Laura. Las manos le sudaban, casi temblaba. Se rascó la nuca algo incómodo y comenzó a hablar: -Laura, yo... pff soy un completo idiota. No lo hice con mala intención, solo era una broma, pero debí pensarlo mejor. Yo te... yo te amo Laura, y tú lo sabes - Laura miraba a la televisión, aunque estaba apagada, pero no quería mirar a Kevin - Siento haberte hecho tanto daño... Me arrepentiré de eso toda mi vida... Y quiero que sepas que te comprenderé si no quieres perdonarme, o prefieres dejarme... no sé... no te faltaría razón. De verdad que lo siento - Kevin agachó la cabeza arrepentido.
En la sala se formó un mar de lágrimas. Ninguno podía dejar de llorar. Kevin porque podía perder  a la chica a la que amaba por decir una idiotez, y Laura por el daño y la confusión.
Laura estaba hecha un lío. Quería perdonar a Kevin, pero no resultaba tan fácil; le había llamado puta, sexópata, salida y violadora...
-Kevin... - Laura miró a los ojos a su novio - Quiero perdonarte, créeme... pero no es fácil...
-Lo entiendo... ¿Puedo hacer algo para que me perdones?
-Sí. Esperar y darme tiempo para pensar.
-Vale... lo haré.
-Buenas noches - se despidió Laura mientras se levantaba y le daba a Kevin un beso en la mejilla - Que descanses.
-Hasta mañana. Te quiero.
Laura se dirigió a la cocina para despedirse de Claudia y Néstor.
-Buenas noches chicos - se despidió dándole un beso en la mejilla a cada uno.
-Buenas noches - dijo Néstor devolviéndole el beso.
-Laura, ¿quieres que duerma contigo? - preguntó Claudia preocupada
-O yo, si quieres - propuso Néstor.
-Da igual chicos. Me da igual dormir con Kevin... al fin y al cabo le quiero, y es mi novio... - tras decir eso, Laura soltó un suspiro.
Kevin se quedó en el salón, mirando a ninguna parte. No dejaba de repetirse lo imbécil que era, y sin darse cuenta, una lágrima resbaló por su mejilla.
-Ey, hermanito. No llores. Verás como todo se arregla - dijo Claudia con una sonrisa, que entraba en el salón con Néstor. Kevin intentó sonreír - Nosotros nos vamos a la cama. ¿Quieres dormir con Laura o prefieres que vaya yo?
-Tranquilos, yo dormiré con ella. Buenas noches - Claudia le dio un beso en la mejilla y Néstor le dio unas palmaditas en la espalda.
Cuando pasaron un par de minutos, Kevin decidió irse a dormir. Casi era la una de la madrugada.
-Laura, ¿estás dormida? - susurró Kevin desde la puerta del cuarto de los padres de  Laura, ya que Néstor y Claudia se habían ido a la habitación de la chica.
¡Mierda! ¿Y ahora qué hago? ¿Me hago la dormida o le digo que no puedo dormir porque no he dejado de llorar? Joder... Pensaba Laura desde la cama.
-¿Laura? - repitió Kevin. Al no obtener respuesta, entró. Se quitó los pantalones y la camiseta, dejando al descubierto ese cuerpo que tanto le gustaba a Laura.
Jooodeeeeeeeeer... encima ese cuerpazo que me lo pone delante... Laura no dejaba de morderse el labio. Tenía unas ganas enormes de ir hasta él, besarlo y volver a hacerle el amor; pero no, no era el momento.
Kevin se puso unos pantalones cortos y se metió en la cama.
-Laura... - comenzó a susurrarle Kevin en el oído a la chica - Joder soy un completo idiota... Sé que no me oyes pero... pensar que puedo perderte... se me hace un nudo en el estómago solo de pensarlo. ¿Cómo se me ocurrió decirle aquello a la chica que tanto quiero, al motivo de mi sonrisa, a la mejor persona de este mundo, a la cosita más bonita...? Ojalá me perdones. Ojalá me dejes volver a ser tu príncipe. ¿Recuerdas el día que empezamos a salir, Cenicienta? - los dos sonrieron al recordar la escenita del zapato en casa de Claudia, pero Kevin no podía ver la maravillosa sonrisa de Laura - Siempre recordaré  ese día. ¿Sabes? Es curioso cómo un día puede ser el mejor y el peor de tu vida a la vez, cómo cambia todo por una frase... - Kevin se derrumbó y volvió a llorar.
-Kevin, yo... - dijo Laura mirándole a los ojos.
-¡Joder! ¡Qué susto! ¿Estabas despierta? ¿Oíste todo lo que te dije?
-Sí.... bueno, supongo que estuvo mal.. pero no tenía ganas de hablar contigo.
-Ya... lo entiendo... yo ni si quiera tendría ganas de mirarme... Joder, doy asco - dijo mientras se tumbaba boca arriba y miraba el techo.
-Kevin... mírame - Kevin obedeció. Ladeó la cabeza ligeramente para mirar a su novia a los ojos - Kevin, yo te quiero. Creo que lo hago desde que te conocí en el hospital... Y no voy a dejar de hacerlo ahora por un intento de broma. No actuaste bien, pero creo que yo estuve un poco borde también... Si por mí fuera estaría todo el puto día besándote o... ya sabes...
-Entonces... ¿me perdonas?
-Claro idiota - y dicho esto Laura se acostó sobre Kevin y comenzó a besarle como nunca antes lo había hecho.
-Laura... ¿vamos a volver a hacer el amor? - dijo Kevin entre gemidos.
-¿Por qué no? Es gratis - respondió la chica también entre gemidos.
-Pero... no tengo condones.
-Mi padre tiene en la mesilla - dijo Laura mientras se quitaba la camiseta y luego los pantalones. Le quitó los pantalones a Kevin y se quitó el sujetador y las braguitas que llevaba puestos. Kevin se quitó lo bóxers y Laura introdujo el "amiguito" de Kevin en su boca, lo que hizo que Kevin gimiera como nunca antes. Tras un rato de placer para Kevin, éste decidió comenzar a penetrar a su chica.
-Ah... Kevin... - dijo Laura gritando y agarrando con fuerzas las sábanas de la cama.
-Dios... me pone demasiado que grites mi nombre - dijo Kevin volviendo a entrar dentro de Laura.
-¡Kev...in! Sigue... - pidió Laura a gritos.

*En la habitación de Laura*
-Claudia, ¿estás despierta? - susurró Néstor
-Pues para no despertarse con esos dos gritando como si no hubiera un mañana - respondió Claudia - Espera... si lo están haciendo... entonces es que Laura le perdonó... ¿no?
-Sí,  supongo. Menos mal. Oye... Claudia...
-Dime.
-¿Recuerdas antes, en la cocina cuando te dije que era un violador y todo eso?
-Claro, no tengo tan poca memoria.
-Pues... ¿a qué te referías cuando dijiste que si seguía así no tendría que llevarte a la fuerza? ¿Quieres acostarte conmigo? No es que yo no quiera pero... - dijo Néstor nervioso.
-Néstor - le cortó Claudia - Pues sí, me gustaría perderla contigo. No sé cuando, pero de momento no. No creo que esté preparada... Laura siempre ha sido muchísimo más suelta que yo... ya ves, lo ha hecho dos veces en una noche... Pero sí, me gustaría hacerlo contigo - explicó Claudia.
-Ah... - suspiró Néstor - A mí también me gustaría hacerlo contigo... Es más, si estuvieras preparada, te lo haría aquí y ahora... pero esperaré, no te preocupes.
-Gracias.
*En el cuarto de los padres de Laura*
-¿Sabes? Vas cogiendo práctica - le dijo Kevin a Laura. La chica tenía la cabeza en el pecho de su novio, y éste rodeaba los hombros de la chica con su brazo izquierdo.
-Tengo un buen maestro, la verdad - dijo Laura. Kevin  rió - ¿Crees que habremos despertado a los chicos?
-Pues... supongo. Con los gritos que dabas...
-Dijo don silencioso... - respondió Laura con sarcasmo.
-Silencioso es mi segundo nombre. Kevin Silencioso Rodríguez Sánchez. ¿No te lo había dicho nunca?
Laura rió, Kevin también lo hizo.
-Kevin... mañana no tengo ganas de ir al instituto...
-¿Con "mañana" te refieres a dentro de unas horas?
Laura miró el reloj.
- Sí, me refiero a eso.
-Bueno, puedes ir al instituto, o puedes quedarte aquí conmigo, haciendo... lo que tú quieras. Podemos leer. Podemos escribir un libro. Podemos dibujar. Podemos...
- ¡Hacernos una foto! - gritó Laura. Se puso rápidamente su ropa interior y salió corriendo de la habitación. Tras unos segundos volvió con una cámara de fotos en la mano.
-Wow. Una Nikon profesional ¿eh?
-Sí, bueno... mis padres me la regalaron hace unos años... querían que me apuntara a un curso de fotografía, del cual pasé olímpicamente. Ahora me arrepiento... Bueno, ¿foto?
-Foto - Laura encendió la cámara y se sacaron varias fotos, de las cuales la mayoría besándose.
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Hello everyone :D Bueno, ¿qué tal todo por ahí? ¿Qué tal el veranito? Espero que genial :3
Antes que nada: SI, nos quedó UN POCO pornoso :$ perdón si no te gustan ese tipo de escenas y de nada si te gustan ;) 

En fin, que esperamos que os super encante y bueno, ya nos "veremos" cuando volvamos a publicar. Besitos *3*